Solo hay dos cosas que podemos perder: el tiempo y la vida; la segunda es inevitable la primera imperdonable
Con el tiempo
aprendí que es el deseo de uno mismo el que los hechos sucedan y no creer en
las casualidades.
Que los malos momentos, al final desaparecen, y los buenos
también aunque tarden, llegan, siempre llegan.
Que gracias a afrontar adversidades conoces tu propia
fortaleza.
El tiempo saca a luz todo lo que
está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande
esplendor.
Un minuto que pasa es irrecuperable
y conociendo esto, ¿cómo podemos malgastar tantas horas?