sábado, 21 de noviembre de 2015

El tesoro de la madurez

He contado mis años y he descubierto que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que he vivido hasta ahora...

Me siento como aquella niña a la que han regalado una bolsa con caramelos, los primeros los come tan feliz, hasta que se da cuenta que se van terminando. Comienzo a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para, soportar personas absurdas que. a pesar de su edad cronológica, no han crecido, ni tampoco para perderlo con mediocridades.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los mas capaces, para apropiarse de sus talentos y de sus éxitos.

Con pocos caramelos en la bolsa.... 
Quiero vivir al lado de la gente que desee caminar al lado de la verdad y la honradez.

Si...tengo prisa...para vivir con la intensidad..... que nada mas que la madurez me puede dar  . 


Al empezar a quererme:
Percibí que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Eso es…”AUTENTICIDAD”.
Dejé de desear que mi vida fuera diferente y me di cuenta que todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Esto se llama…”MADUREZ”.
Empiezo a notar como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. El nombre de esto es…”RESPETO”.
Comienzo a librarme de todo lo que no es saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empuje hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo. Se que se llama…”AMOR PROPIO”.
Dejo de temer al tiempo libre y desisto de hacer grandes planes, abandono los mega-proyectos de futuro. Hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Esto es…”SIMPLICIDAD”.
No quiero tener siempre la razón y con eso, me equivoco menos veces. Hoy descubrí que eso es la…”HUMILDAD”.
Desisto revivir el pasado y preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Con…”PLENITUD”.
Mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada. Todo eso es…”SABER VIVIR!”.

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